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Tratamientos con Diatermia Capacitiva Digital (VII): Braquialgias

22/Sept/2014

BRAQUIALGIAS

Las más frecuentes son las cérvico-braquialgias, que se definen como dolores que interesan las regiones posteriores y postero-laterales del cuello, desde el occipucio hasta la región dorsal de la columna y los miembros superiores. Se relacionan con un deterioro degenerativo o funcional de las estructuras osteo-cartilaginosas, discales, ligamentarias y de los músculos de la columna cervical.

Las formas clínicas de presentación más habituales de las cérvico-braquialgias comunes son:

  • Presentación aguda con tortícolis. Sin un factor desencadenante evidente, el dolor es intenso y está presente al más mínimo movimiento, la crisis generalmente se resuelve espontáneamente en pocos días. Si la situación se prolonga anormalmente, se debe estudiar la posible presencia de hernias cervicales altas.
  • Presentación aguda sin tortícolis. Esta forma es normalmente de predominio bajo, el dolor generalmente se irradia a la zona dorsal y escapular, y aumenta con el movimiento activo del cuello.
  • Forma crónica. En este caso el dolor es generalmente cérvico-dorsal mediano, con irradiación hacia los omóplatos, algunas veces cérvico-occipital asimétrico irradiado hacia el cuello cabelludo. Suele ser persistente, pero más intenso al final de la jornada laboral, o por al levantarse por las mañanas. Los movimientos activos del cuello son dolorosos al final de la amplitud del movimiento y con rigidez moderada. Generalmente a la palpación se encuentra tensión muscular de los músculos superficiales, y algunos puntos gatillos dolorosos alrededor del cuello y región escapular.

Otras formas clínicas secundarias son:

  • Cérvico-braquialgias post-traumáticas. Son cuadros clínicos de aparición tardía, seguidos a un traumatismo cervical. Se deben a un disturbio de la estática o a una disfunción músculo-articular.
  • Cérvico-braquialgias asociadas a tumores. Se caracterizan por la presencia de un dolor intenso de predominio nocturno, generalmente rebelde al tratamiento habitual.

Es muy importante realizar un estudio adecuado de anamnesis y diagnóstico para diferenciar el tipo de braquialgia que presenta el paciente, esto nos permitirá establecer un tratamiento adecuado.

TRATAMIENTO

Se recomienda tratar la zona combinando los programas TERAPIA DEL DOLOR y LESIONES OSTEOARTICULARES , además, si existe irradiación hacia los brazos, utilizar el programa NEUROLOGÍA en la raíz nerviosa comprometida y en la zona de irradiación, y si hay contracturas el programa LESIONES MUSCULARES.

Diferenciaremos entre presentaciones crónicas y agudas a la hora de pautar la frecuencia de sesiones; en formas crónicas será necesario una sesión diaria en ciclos de 10 a 15 días con sesiones de recuerdo posteriores, en formas agudas acompañadas de tortícolis se recomienda iniciar una pauta de 2 sesiones diarias y espaciarlas cuando ceda la rigidez, si no presenta tortícolis se pueden realizar 1 sesión cada 48h.

Los ciclos de sesiones se establecerán a criterio del terapeuta según cada caso.

El examen clínico no debe limitarse únicamente a la columna cervical, debe extenderse a regiones adyacentes, como el cráneo, miembros superiores y columna dorsal.

Braquialgias

Al explorar la zona es muy importante establecer una topografía del dolor (si está localizado en el cuello, si es loco-regional, si está localizado en la región escapulo-occipital o dorsal, si se irradia a miembros superiores o a la región anterior del cuello y a la cara).

También es importante realizar un estudio de los movimientos que debe ir dirigido sobre todo a la búsqueda de rigidez segmentaria o global del cuello, acompañada o no de dolor.

La topografía del dolor y el estudio de movimientos nos ayudarán a establecer las zonas donde hay que insistir más en el transcurso de la sesión. Es necesario tratar también las zonas hacia donde irradia el dolor (miembros superiores, cráneo, etc.)